Hola a todos. Hoy nos dirigimos a ustedes desde la Fundación El Cielo a Mi Favor con un caso que nos toca profundamente el corazón y que apela a la solidaridad de toda Bolivia.
Durante más de 25 años, Runy Callau Monasterio ha dedicado su vida a una vocación noble y sacrificada: ser rescatista. Ha estado en primera línea, sacrificando su tiempo, sus recursos y su propia seguridad para proteger, rescatar y salvar a los más vulnerables. Quienes lo conocen saben que su energía y su corazón no tienen límites. Siempre fue él quien acudió al llamado de emergencia de los demás.
Hoy, la emergencia es suya.
Luego de la dura etapa de la pandemia, la salud de nuestro querido Runy sufrió un golpe devastador: fue víctima de un Accidente Cerebrovascular (ACV). Este evento ha cambiado drásticamente su vida. Aunque está luchando con la misma valentía y fuerza que siempre demostró en sus rescates, el camino hacia la recuperación es largo, complejo y sumamente costoso.
¡Gracias de todo corazón por tu apoyo, empatía y solidaridad!